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Cómo los presuntos líderes de orquestar el secuestro de un empresario estadounidense, dueño de un “sportsbook” en San Pedro de Montes de Oca, llegaron hasta la ciudad de Zaragoza en el noreste de España? La respuesta está en una serie de movimientos migratorios  que involucran a países como Cuba, Panamá y El Salvador.

El círculo del liderazgo tras el secuestro y la desaparición de William Sean Creighton se proyecta en un joven de 25 años (apellidos Morales Vega), su madre (Vega Aguirre) y su novia (Solís Chaves). Morales y su mamá registran domicilio en La Trinidad de Moravia, San José.

Estas 3 personas figuran en la parte alta de la estructura que, se presume, secuestró al extranjero mientras se desplazaba a bordo de su vehículo en Granadilla de Curridabat en la noche del 24 de setiembre del año pasado.

Para completar la movida criminal, Morales habría tenido colaboración de otras 9 personas. Entre ellas, un tío y su propia abuela.

La organización delictiva, compuesta por un total de 12 sujetos, solicitó $5 millones en monedas virtuales (conocidas como bitcoins) para liberar a Creighton.

Tras negociaciones entre los secuestradores y familiares de la víctima, se acordó una suma cercana al $1 millón que se pagó un día después del secuestro.  Pese a ello, no se supo más de Creighton.

El rastreo de la ruta del dinero pagado como rescate permitió llegar a una computadora ubicada en la casa de Morales en Cartago. A partir de ahí, poco a poco se fue tejiendo todo el proceso que culminó con los allanamientos y las detenciones de este viernes.

La investigación policial detalló la forma en cómo ocurrieron los movimientos de los principales sospechosos.

Por ejemplo, tras obtener parte del dinero, Morales salió por la vía terrestre hacia Panamá y desde ahí viajó a El Salvador por la vía aérea.

De territorio salvadoreño partió hacia Cuba, donde permaneció alrededor de un mes. Luego, para continuar su huida, se trasladó hacia España.

En ese país europeo tuvo varios domicilios, por ejemplo permaneció primero en Alicante -a más de 400 kilómetros de Madrid- y luego se localizó en Zaragoza.

 

 

En España, el joven era acompañado de su madre (Vega Aguirre) y (Solís Chaves), quienes llegaron a ese país tras haber sostenido un primer encuentro en Cuba. De hecho, las autoridades cubanas brindaron insumos importantes para la investigación.

“Ellos salieron del país de manera secuencial. El primero fue Morales Vega. Luego Vega Aguirre, Solís Chaves, otra imputada de apellido Sanabria y un hombre de apellido Vega Aguirre (tío del joven), quienes estuvieron en Cuba junto con Morales. Ellos han salido y entrado del país. El único que se ha mantenido fuera desde los días cercanos al secuestro es el líder de la organización”, indicó Walter Espinoza, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

 
 

Al momento de la detención de los costarricenses en Zaragoza estaban presentes otras 2 personas –también nacionales- que no tienen relación con el hecho criminal. Se trata de una familiar de los imputados y una menor de edad.

Morales nunca trabajó ni tuvo contacto previo con la víctima. No obstante, debido a su amplio conocimiento del tema de ‘bitcoins’ y el negocio de las apuestas en línea, lo puso como su objetivo.

Tras la captura en Zaragoza, el Ministerio Público y el OIJ esperan completar la tramitación para que sean extraditados al país.