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El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) identificó a 1700 personas que están aliados a grupos que estafan desde el centro penitenciario Jorge Arturo Montero, mejor conocido como La Reforma.

Las personas son amas de casa, estudiantes, hombres desempleados, entre otros. Ellos son reclutados por contadores que pertenecen a bandas que estafan desde la cárcel. En el argot policial se les conoce como “cuenta destinos”.

Se trata de las personas que “ponen” sus cuentas bancarias al servicio de redes criminales para transferir y retirar los dineros robados.

Karla Chinchilla, de la sección de fraudes del OIJ, explicó que se han identificado a 1700 personasquienes en principio son los imputados principales de las estafas.

Ellos ganan montos que van desde los 200 mil colones a los 25 mil, “sin darse cuenta” de que se convierten en los sospechosos del delito de fraude informático.

El método más útilizado en la actualidad es el del falso funcionario del Ministerio de Hacienda o del Ministerio de Economía. Karla Chinchilla, de la sección de fraudes del OIJ señaló que en el último año hubo 922 denuncias.

Además explicó que el monto de lo robado supera los 1500 millones de colones.

Las investigaciones revelan que los líderes de las bandas están en la cárcel y manejan diferentes estrategias para convencer a las víctimas.

Tanto el OIJ, como la policía penitenciaria, han detectado manuales que usan los privados de libertad para estafar.

Excusas

Chinchilla explicó que durante los últimos meses han entrevistado a “cuenta destinos” que justifican su participación de diferentes formas.

Las excusas van desde que ayudaron a una persona que no tenía cédula ni cuenta y necesitaba el dinero… hasta personas que tienen productos a la venta en internet y reciben un pago superior al producto que estaban vendiendo.

De esta manera los delincuentes logran hacerse con el dinero, ya que el “vendedor digital” devuelve el monto de más.

Estafas millonarias

Las autoridades mantienen una preocupación pues son centenas de costarricenses que están siendo víctimas de este tipo de delincuentes.

El principal modo de robo ocurre por medio de llamadas telefónicas que duran horas. Ahí los delincuentes se hacen pasar por funcionarios estatales y piden que las víctimas descarguen un programa informático como Team Viewer o Any Desk.

Estos sistemas permiten que un tercero vea todo lo que ocurre en las computadoras de las víctimas por lo que aprovechan para robar claves bancarias, contraseñas y nombres de usuarios.